Es así como la logística inicia con la revision de inventarios iniciales con el fin de establecer que referencias requieren un reabastecimiento y que cantidad se debe adquirir, de acuerdo a las necesidades de consumo de los miembros de la familia. Esta revisión se hace "a ojo", identificando productos, que por su inventario requieren una nueva compra y mediante consulta a los miembros del hogar sobre sus necesidades.
Paso seguido se define el presupuesto de compra que se piensa destinar para el mercado, que se hace quincenal. Dado que se tienen unos históricos del comportamiento de este gasto, quien realiza la compra ya tiene un valor estimado de la compra.
El tercer paso es ya la ida al supermercado, en donde se adquieren los productos detectados como de bajo inventario, con una política de economía clara, se compra de la marca que tenga un precio adecuado a la calidad esperada del producto, es así como, por ejemplo en el caso del papel higiénico, se adquiere aquella marca que represente un producto bueno, pero que ofrezca el mejor precio de compra con el fin de optimizar los recursos.
Durante el paso tres, es usual que, al pasear por las gondolas del supermercado se presenten los muy conocidos "antojos" o el pensamiento "llevemos este producto que es tan rico y que hace tanto no lo consumimos". Esta es la consecuencia de un buen manejo del efectivo disponible para el mercado, ahorrando con productos que se pueden llevar en promocíón se pueden llevar aquellos gusticos para los miembros del hogar.
El cuarto paso consiste en el adecuado almacenamiento del producto en el hogar, razon por la cual hay establecidos lugares de almacenamiento especificos con características muy definidas para almacenar los productos adquiridos en el mercado.

